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QUE ES
El análisis DAFO es la herramienta estratégica por excelencia más utilizada, aunque a veces de forma intuitiva y sin conocer su nombre técnico. El beneficio que se obtiene con su aplicación es conocer la situación real en que se encuentra la empresa, así como el riesgo y oportunidades que le brinda el mercado. El objetivo del análisis DAFO es el de que todas las partes involucradas en la actividad identifiquen las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades que puedan afectar en mayor o menor medida a la consecución de los objetivos de la empresa.
El nombre lo adquiere de sus iniciales DAFO:
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Debilidades, también llamadas puntos débiles: son aspectos propios de la empresa que limitan o reducen la capacidad de desarrollo efectivo de las estrategias y acciones planteadas, constituyen una freno para la misma y deben, por tanto, ser controladas y superadas.
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Amenazas: se define como toda fuerza del entorno que puede impedir la implantación de una estrategia, o bien reducir su efectividad, o incrementar los riesgos de la misma, o los recursos que se requieren para su implantación, o bien reducir los ingresos esperados o su rentabilidad.
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Fortalezas, también llamadas puntos fuertes: son capacidades, recursos, posiciones alcanzadas por la empresa y, consecuentemente, ventajas competitivas que deben y pueden servir para explotar oportunidades.
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Oportunidades: es todo aquello que pueda suponer una ventaja competitiva para la empresa, o bien representar una posibilidad para mejorar la rentabilidad de la misma o aumentar la cifra de sus negocios.
COMO SE REALIZA
Esta información se concreta en una tabla resumen donde se comparan los puntos fuertes y débiles de la empresa (capacidad para generar y sostener sus ventajas competitivas) con las amenazas y oportunidades externas, en coherencia con la lógica de que la estrategia de la empresa debe lograr un adecuado ajuste entre sus capacidades y recursos y su posición competitiva en el mercado y frente a la competencia.
Las debilidades y fortalezas pertenecen al ámbito interno de la empresa, al realizar el análisis de sus recursos y capacidades; este análisis debe considerar una gran diversidad de factores relativos a aspectos de prestación del servicio o del producto del que se disponga, organización comercial, marketing, financiación, ...
Las fortalezas y debilidades internas resultan importantes puesto que pueden ayudarnos a entender la posición competitiva de la empresa en un entorno de negocio concreto.
Un primer paso, por tanto, consiste en analizar el ambiente competitivo que rodea a nuestra empresa. Cada empresa ha de decidir cuáles son los factores necesarios para abordar con éxito los mercados y la clientela a la que se dirige.
Las amenazas y oportunidades pertenecen siempre al entorno externo de la empresa, debiendo ésta superarlas o aprovecharlas, anticipándose a las mismas. Aquí entra en juego la flexibilidad y dinamismo de la organización. Son aspectos relacionados con la situación y características del mercado, la competencia, la coyuntura económica, …
Lo realmente válido consistirá en tener el menor número de amenazas y debilidades y el mayor número de oportunidades y fortalezas.
Las amenazas y debilidades, una vez identificado el mayor número posible, deberán estar acotadas de la mejor forma, para minimizar los efectos negativos, caso de producirse, o potenciarlas, convirtiéndolas en oportunidades y fortalezas.
Las oportunidades y fortalezas tendrán que ser cuidadas, mantenidas y utilizadas.
Algunas áreas sobre las que es interesante cuestionarse por la debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades son las recogidas en el siguiente esquema:
A continuación se muestra un ejemplo de un análisis DAFO de una empresa de transporte de mercancías por carretera.
CONCLUSIONES
¿Todas las empresas deberían realizar un análisis DAFO? La respuesta es tan sencilla como el propio análisis:
Sí. Todas las empresas, ya sean grandes, medianas o pequeñas deben servirse de una herramienta como el DAFO. Hay que tener en cuenta que las conclusiones que se extraen de él sirven para ayudar a establecer los objetivos y a desarrollar las estrategias de la empresa que, por un lado, capitalicen las oportunidades y fortalezas, y por otro, contrarresten las amenazas y debilidades.
El DAFO es la clave para conocer el presente y hay que tener en cuenta que no se puede afrontar el futuro con garantías si no se tiene en cuenta el momento en el que se vive. El DAFO es un conócete en el ámbito empresarial. Así que si una empresa quiere realizar una nueva acción (ya sea desarrollar un nuevo producto, cambiar su política de precios, abrir un nuevo canal de distribución, hacer una campaña de comunicación, etc.), por lo menos con este análisis sabrá en qué dirección o qué priorizar.
Y precisamente el saber hacia dónde dirigirse es necesario para todas las compañías, más incluso para aquellas que cuentan con recursos limitados debido a su estructura empresarial. Estamos hablando de la importancia que tiene para las pymes este tipo de análisis.
Si una pequeña y mediana empresa sabe qué posición ocupa ante su competencia, hasta dónde puede llegar o cuál es su principal problema a la hora de vender un producto, entonces hará todo lo posible por paliar esas debilidades para así poder aprovechar las oportunidades, garantizando que no perderá recursos.
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